En Europa los índices de piratería han aumentado considerablemente a lo largo de los dos últimos años, quedando a la cabeza España, Italia y Grecia como los países mas afectados por este negocio. Los estados del este aumentaron su oferta ilegal como en Republica Checa EN UN 50%.
La crisis que atraviesa el sector es mucho más grave que la media mundial. Desde el 2002, cada español compra menos de dos cds legales al año, menor a la media europea que supera los 3 discos por persona. Esta caída se debe a la piratería callejera, según lo afirmó el SGAE (Sociedad General de Autores y Editores).
Además IFPI advirtió que a comienzos del 2000 se vendieron 23 millones de discos vírgenes, de los cuales el 50% iban destinadas a hacer copias piratas de discos originales. A su vez, se han perdido 35 de cada 100 empleos del sector en este país en el 2002 y se estima que cerca de 40 compañías independientes han cerrados desde ese mismo año.
Para contrarrestar este delito, han entrado en vigor tratados de la OMPI (Organización Mundial de Propiedad Intelectual) sobre los derechos de autor, WTC Y el Tratado sobre Interpretación o Ejecución y Fonogramas. Estos acuerdos protegen a los creadores de un ilícito de sus trabajos en la red. Mediante estos, se busca incentivar el comercio electrónico, desarrollar las posibilidades de la red y poder imputar responsabilidad a los servidores que prestan servicios en la red, aplicando el derecho de reproducción y puesta en disposición, que permite a los autores, interpretes y productores de fonogramas controlar la difusión de su obra en la red.